LUCIANA RAGO “Los bordes del silencio” – Del 15 de junio al 23 de julio de 2017. SALA C

Sala C. Del 15 de junio al 23 de julio de 2017.

LUCIANA RAGO  “Los bordes del silencio”

Inauguración: 15 de junio a las 20:00 horas

Luciana Rago nació en San Juan, Argentina en 1982. Obtuvo el profesorado en Artes Plásticas (2005) y la Licenciatura en Artes Visuales (2008) en la Universidad Nacional de San Juan. Posteriormente cursó un Máster en Arte Latinoamericano en la Universidad Nacional de Cuyo y el Máster en Investigación y Creación en Artes en la Universidad Complutense de Madrid.

Desde 2012 trabaja ininterrumpidamente en la producción de una obra desde el lenguaje de lo pictórico y en relación con el espacio arquitectónico disponible. En los últimos años ha sido becada para participar en la residencia “Perdiendo el norte” con Julie Mehretu en la Villa Iris de la Fundación Botín, Santander; en el taller con Eva Lootz organizado por la Tabacalera, Madrid; en el workshop con Daniel Canogar organizado por Photo-España y en la residencia Estudio Aberto #5 organizado por la red Museística de Lugo; Galicia.

En 2016 obtuvo Accésit en la VXII Edición Premio Joven de la Fundación de la Universidad Complutense y Accésit en el IV Premio de Pintura Mardel, Centro del Carmen, Valencia. En 2015 obtuvo premio adquisición de obra por el Instituto de Cultura Antiguo Juan Gil-Albert en los XV Encuentro Internacional de Arte Contemporáneo del Museo de la Universidad de Alicante.

Ha obtenido Beca AlNORTE para proyectos expositivos noveles (2014); Beca Peggy Guggenheim Internship (2012) Venecia; Beca Endesa de Patrimonio Cultural para el Dpto. de Exposiciones Temporales del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (2010-2011); Becas para Artistas y Escritores otorgada por Fondo Nacional de las Artes de Argentina (2010); Becas de Investigación y Creación otorgada por Secretaría de Ciencia y Técnica de Argentina, categorías: iniciación y perfeccionamiento (2006-2010), entre otros.

 

Los bordes del silencio

Una cortina abriéndose. Ese instante, no los siguientes (si se abre toda o se detiene), movimiento detenido que para el que mira sigue y sigue, es un borde, una frontera entre las tantas posibilidades del mostrar. Y estas obras que hoy les muestro son los bordes de un silencio que habita en la imposibilidad de decir más: más no pueden gritar las mujeres asesinadas hoy y que expusieron sus sábanas ayer, cincuenta son sin cuenta cartas, todas siempre habitadas por alguna demanda (y toda demanda es de amor aunque preguntemos “¿qué hora es?”) y tampoco puede decir más el papel carbónico que es todo potencia, todo posibilidad porque se convirtió en arte antes de ser escrito, aunque tuviera una existencia de más de treinta años. Cada obra es un grito desprendido o arrancado de algún silencio primordial y por eso es borde, porque allí se dice. Cincuenta cartas claman en la intimidad de un pabellón borravino por la fragilidad de un silencio que devino bodas de sangre. O tal vez, el simple encantarse de la mirada que resbala por la cortina para ver lo impreciso, eso ex-timo, mezcla de exterior e íntimo que lo desenfocado nos permite alcanzar para leer unas cartas llenas de pensamientos sin letras, descansando en los innumerables cortes de lo negro y ver la vida en rosa. ¿Oís a Edith Piaf?

http://lucianarago.com/

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